Inscripciones finalizadas

Las clases empiezan el 13 de agosto de 2021, a las 20h (Brasilia, Buenos Aires) y a las 18h (Ciudad de México, Bogotá)

Duración del curso: 8 encuentros quincenales
 

CR2.2 UNA ANTROPOLOGÍA DE LA PRAXIS: ANTROPOLOGÍA PARA LA REVOLUCIÓN Y (ESPECIALMENTE) REVOLUCIÓN PARA LA ANTROPOLOGÍA

PROPUESTA

Objetivo del curso:

Reflexionar y debatir sobre usos y destinos del conocimiento: ¿para qué y para quien realizamos ciencias sociales y especialmente Antropología?; al mismo tiempo pensar en las relaciones entre conocimiento, divulgación y militancia política para una praxis transformadora

 

Fundamentación:

Entendemos a la educación y a la ciencia como fenómenos políticos y campos de disputa. Partiendo de la base de que educación y ciencia son áreas institucionales de los Estados conformadas en Ministerios con representantes y presupuestos públicos, considerando además que son espacios de constantes luchas políticas que generan demandas por parte de investigadores, estudiantes, trabajadores docentes y no docentes, podemos decir que educación y ciencia no escapan a las tensiones, decisiones y conflictos que hacen al mundo de lo político.

En lo que hace a las Ciencias Sociales y, particularmente a la antropología, su propio desarrollo ha contribuido a pensar la administración de la naciente sociedad industrial y su relación con los conflictos sociales. Wallerstein (2007) se refiere a la constitución de las disciplinas en el marco de la propia conformación de la modernidad y el capitalismo. Desde las primeras crónicas y descripciones realizadas a partir del encuentro y conquista europea sobre distintos pueblos del mundo, comenzaron a utilizarse términos genéricos como “raza”, “tribu”, empleados para describir y caracterizar a las poblaciones locales. Así como la sociología es producto de la unión de reformistas sociales desde afuera de las universidades, la antropología también llega de afuera de la academia “como práctica de viajeros, exploradores y funcionarios de los servicios coloniales” (Wallesrtein, 2007: 24).Posteriormente institucionalizada y diferenciada del resto de las ciencias sociales por su vinculación con el estudio de poblaciones no occidentales, la antropología comienza mostrando algunas particularidades, tanto a la hora de definir quiénes serán sus primeros “objetos” de estudio como por su método caracterizado por una observación participante, con el investigador interactuando con la sociedad local. Una metodología que “siempre amenazaba con violar el ideal de la neutralidad científica” (Wallerestein, 2007: 25). Pero, por otro lado, la especial vinculación de la antropología con la administración colonial ha sido tema de referencia largamente extendido dentro del propio ámbito disciplinar, dando cuenta de las especificidades de la práctica y el lugar político de la antropología.

Los conocidos aportes y conceptualizaciones acerca del estado, el poder, la política y la sociedad han estado presentes en el propio crecimiento del quehacer científico-social. Y quizá sea la problematización del concepto de cultura lo que, al igual que su origen vinculado al colonialismo, distinguen a la antropología a la hora de considerar (y ¿utilizar?) su producción teórica.

Referirse a cultura en el contexto del lugar político de la antropología, implica tomar en cuenta nuestro quehacer cotidiano como antropólog@s. En este punto nos interesa problematizar de qué modo la antropología, sus conceptos y temas de incumbencia, aparecen reflejados en los campos de la política y la economía. Es así que términos como “cultura del trabajo”, la “cultura de un pueblo” o cultura como algo que se posee o no, según nivel académico o de instrucción, acaban instalándose en el sentido común y pasan a formar parte del cotidiano.

Por otro lado, otro de los conceptos que aparece en cualquier carrera de Antropología Social es Diversidad, que supone que los seres humanos habitamos un mundo heterogéneo, donde conviven diferentes puntos de vista, costumbres, “culturas” y agencias internacionales que piensan políticas al respecto. Basta mencionar a modo de ejemplo el informe “Nuestra Diversidad Creativa”, elaborado por UNESCO. El informe se refiere a la existencia de una pluralidad de culturas en el mundo que reproduce antiguas consideraciones de la antropología de los años ’30 donde el mundo es visto como un mapa plano comprendido por mosaicos culturales. Vale decir que la elaboración de este informe contó nada más y nada menos que con la participación de Claude Lévi-Strauss, figura ineludible de la antropología.

Del mismo modo, la antropología junto a otras ciencias sociales han despertado el interés de los gobiernos a la hora de pensar políticas de guerra y contrainsurgencia. Es conocido el caso de la obra de Ruth Benedict, “El crisantemo y la espada”, publicada en 1946, donde se analizan aspectos de la sociedad japonesa brindando recomendaciones al Departamento de Estado norteamericano sobre cómo actuar frente a su rival: el Japón. En tiempos de la Guerra Fría, se creó en Estados Unidos el Centro de Investigaciones sobre Rusia, dirigido por el antropólogo Clyde Kluckhohn. En ese marco, la preocupación por la influencia comunista en occidente requirió de la presencia de antropólogos, que acompañaron también a otros científicos sociales; es así que también en América Latina, la antropología, junto a otras ciencias sociales, intervino en procesos de contrainsurgencia. El Proyecto Camelot llevado adelante en Chile fue uno de los ejemplos. Ya en el siglo XXI, se verifica la participación de antropólog@s contratados con fines contrainsurgentes en la lucha contra el terrorismo, en el llamado Human Terrain System.

De esta forma entendemos que históricamente la antropología y las ciencias sociales han desarrollado una producción teórica que ha encontrado interés tanto en agencias internacionales, gobiernos como en corporaciones empresariales. Y, del mismo modo, entendemos que al interior de nuestras disciplinas existen diversos ejes de disputa a la hora de defender campos teóricos. La propia teoría marxista ha encontrado también su lugar el interior de nuestras disciplinas con mayor y menor auge en diferentes períodos históricos.

Entendemos, por tanto, que la producción teórica no es, bajo ningún aspecto, un elemento divorciado de la práctica política. Entendemos, también, que existe relación entre las producciones conceptuales y teóricas y las distintas formas de activismo político. Por las mismas razones expuestas, consideramos que la vida académica forma parte del universo político donde se conjugan luchas de estudiantes y trabajaor@s, toma de decisiones y espacios de poder que merecen ser problematizados en el marco de los usos y destinos del conocimiento, pensando la producción conceptual como reproductora del statu quo y, a la vez, como herramienta capaz de aportar a procesos de transformación social.

Es por ello que este curso buscará dialogar permanentemente con luchas de movimientos sociales, organizaciones políticas, de género, de Derechos Humanos, etc. Consideramos que es preciso ir más allá de los debates enfocados apenas en aspectos interpretativos para, de este modo, inaugurar un pensamiento de la transformación. Se trata de poder superar los límites de los estudios de la diversidad, el relativismo cultural y el interpretativismo para colocar el acento en las inequidades sociales, en el poder y en la praxis.

Porque la antropología y l@s antropólog@s también hemos interpretado el mundo de diversas formas, pero de lo que se trata es de transformarlo.

Metodología

  • Las clases serán consideradas como encuentros de interacción donde el saber sea concebido de manera circular y donde puedan proponerse temáticas libremente.

  • El curso estará dividido en 8 (ocho) encuentros quincenales. La duración de los encuentros será de 120 minutos divididos en dos mitades: la primera mitad dedicada a debatir sobre la propuesta teórica, texto, autor@ seleccionad@ con anticipación y facilitado en formato PDF. Y una segunda parte práctica donde se buscará relacionar contenidos del curso con situaciones de la coyuntura. Cada encuentro buscará trabajar el vínculo entre teoría, academia y más allá. Abordaremos producciones realizadas tanto por autor@s de reconocimiento editorial o académico como aquellas realizadas en el campo de la militancia y las organizaciones sociales

  • Se buscará que l@s estudiantes participen con sus experiencias personales, sus visiones de mundo y saberes, militancia o propuestas que serán consideradas como formas de producción de conocimiento.

  • Se propondrá la realización de ejercicios y actividades que no serán calificadas pero que apuntan a darle un dinamismo práctico al curso. Tales ejercicios serán consensuados con l@s participantes y podrán ir desde el diseño de un programa político, demandas y exigencias al estado, propuestas a presentar a una agrupación política, a nuestr@s compañer@s de militancia, elaboración de estrategias de comunicación y/o alguna otra propuesta que pueda surgir de l@s particpantes.

Contenidos del Curso

Unidad 1 (2 encuentros): Praxis y Lugar político de la antropología.

Un poco de marxismo: antropología y ciencias sociales y universidad en el capitalismo. Noción de Praxis. Antropología y transformación ¿De qué hablamos? Antropología y antropólog@s como actores políticos. La Cultura como concepto político. Diferencia-Diversidad Desigualdad.

Unidad 2 (2 encuentros): Debates en torno a la Antropología y ciencias sociales aplicadas

Qué es la antropología aplicada. Antropólog@s interviniendo en espacios concretos. La antropología y las políticas públicas. El campo interdisciplinar

Unidad 3 (4 encuentros): Posibilidades y límites. Pensando una Antropología de la Praxis

¿Crisis de la antropología? Mirada antropológica. Para quien (es) escribimos o hablamos. La divulgación como desafío.  Compromiso, distanciamiento: entre la teoría social y la militancia política. Antropología a la revolución y (especialmente) revolución a la antropología. La antropología y las ciencias en el contexto de las luchas actuales. Transformación como epistemología, a modo de cierre.

Bibliografía

Arribas,  Victoria et. Al. (1999). Constructores de otredad. Buenos Aires: Eudeba.

Bártoli, Laura (2002) Antropología Aplicada. Historia y perspectiva. Quito, Ediciones Abya- Yala

Benedict, Ruth (2006) El crisantemo y la espada. Patrones de la cultura japonesa. Madrid: Alianza

Eagleton, Terry (2011) ¿Por qué Marx tenía razón? Barcelona: Ediciones Península.

Fajardo, Gloria (2002) “La etnografía como herramienta en la identificación étnica de un individuo acusado de asesinato”. Actas del VI Congreso de la Sociedad Española de Antropología Aplicada. Simposio. El sentido práctico de la antropología. Granada (pp.409-415)

Geertz, Clifford (2003): La interpretación de las culturas. Barcelona: Gedisa

Gimeno Martín, Juan Carlos (2008): “Antropología(s) de orientación pública: asomarse unos centímetros más allá del borde, ahí donde la perspectiva se amplía ligeramente”. En: Jabardó, Mercedes; Monreal, Pilar y Palenzuela, Pablo: Antropología de orientación pública: visibilización y compromiso de la antropología. Donostia, Ankulegi Antropologia Elkartea. pp. 247-275

Gimeno Martín, Juan Carlos (2011) “Poniendo la antropología en valor”. En Revista Nuevas Tendencias en Antropología, nº 2, pp. 147-179 1

Godelier, Maurice (1986) La producción de los grandes hombres: Poder y dominación masculina entre los Baruya de Nueva Guinea.  Madrid: Akal

Gimeno Martín, Juan Carlos (2008): “Antropología(s) de orientación pública: asomarse unos centímetros más allá del borde, ahí donde la perspectiva se amplía ligeramente”. En: Jabardó, Mercedes; Monreal, Pilar y Palenzuela, Pablo: Antropología de orientación pública: visibilización y compromiso de la antropología. Donostia, Ankulegi Antropologia Elkartea. pp. 247-275

Izquieta  Etulain, José Luis y Gómez González, Francisco Javier (2012): Marxismo y antropología. Vigencia del análisis marxista en la antropología social.  Universidad de Valladolid. Departamento de Sociología y Trabajo Social

López y Rivas, Gilberto (2010) Etnomarxismo y compromiso social de los antropólogos. México, Ocean Sur

López y Rivas, Gilberto (2012)Estudiando la contraisurgencia de los Estados Uinidos. México: Semilla Rubí

Marx & Engels (1974): “Oposición entre las concepciones materialista e idealista” en  Cap 1 a la Ideología Alemana. Obras Escogidas en tres tomos. Editorial Progreso, Moscú, t. I.

Wallerstein, Immanuel (2007): Abrir las ciencias sociales. Madrid, Siglo XXI editores.

Wrigh, Susan (1998) “La politización de la cultura”.  En: Anthropology Today Vol. 14 No 1

Idioma en el que se dictarán las clases: español

Idiomas de comunicación de lxs docentes: español y portugués

Sergio
Fernández

Nací en Buenos Aires, Argentina en 1979. Me recibí de periodista y en el camino fui conociendo a Karl Marx. En 2016 me recibí de Licenciado en Antropología Social en la Universidad Nacional de San Martín. Administro “Una Antropología de la Praxis” surgido inicialmente como modalidad de tesis de grado para recibirme de antropólogo y hoy como espacio político y comunicacional que se manifiesta en un grupo de Facebook, un blog, un canal de Youtube y un podcast radial destinado a impulsar reflexiones y análisis que nos ayuden a construir una antropología y unas ciencias sociales capaces de relacionarse con otros saberes extra-académicos. Apuesto al diálogo con los saberes de colectivos militantes y organizaciones populares, de modo que éstos puedan apropiarse de los medios de comunicación (en todas sus formas) con el objetivo de militar, comunicar y transformar.